El río Paraná en Entre Ríos se mantiene en niveles de aguas medias bajas durante la última semana, con oscilaciones y una leve recuperación en algunos tramos, según el último informe del Instituto Nacional del Agua (INA).
De acuerdo al reporte, las recientes precipitaciones registradas en distintas áreas de la cuenca aportaron caudal al sistema, especialmente en sectores vinculados a los ríos afluentes como el Gualeguay, el Guayquiraró y arroyos entrerrianos. Este escenario permitió sostener valores por encima de los mínimos observados durante el verano.
En el tramo comprendido entre Corrientes y La Paz, el río mostró un comportamiento estable en rangos de aguas medias bajas, con leve tendencia descendente en los últimos días tras la disminución de aportes desde la represa de Yacyretá. Sin embargo, en sectores inferiores se registraron incrementos vinculados a lluvias recientes y al aporte del río Paraguay.
A la altura del tramo Santa Fe-Paraná, el informe precisó que el río exhibió un incremento en sus niveles, con valores que alcanzaron el límite entre aguas medias bajas y medias. Esta situación respondió al traslado de caudales desde sectores superiores y al impacto de lluvias registradas durante la primera quincena de abril.
No obstante, hacia los próximos días se prevé un descenso gradual en los niveles máximos, en línea con la disminución de los aportes en ruta. A pesar de ello, el INA advirtió que podría sostenerse una recuperación de base en aguas medias bajas, impulsada por el caudal del río Paraguay y aportes residuales de afluentes.
En términos generales, el comportamiento del Paraná en territorio entrerriano continuó mostrando oscilaciones, aunque sin eventos extremos, manteniéndose dentro de parámetros considerados normales para esta época del año.
Pronóstico para las próximas semanas
En el corto plazo, el organismo anticipó que el río persistirá mayormente en el rango de aguas medias bajas, con variaciones leves. Las lluvias previstas para los próximos días en el norte de la cuenca podrían contribuir a sostener los niveles actuales.
A mediano plazo, las perspectivas indican una posible recuperación gradual de los valores semanales, con mayor permanencia en aguas medias bajas y eventuales aproximaciones a niveles medios. Este escenario estaría asociado a un régimen de precipitaciones normales o incluso superiores a lo habitual durante la transición entre abril y mayo.
En ese contexto, el INA remarcó que la evolución del río dependerá principalmente de las condiciones meteorológicas en las áreas generadoras de caudal, como el Alto Paraná, el río Iguazú y la cuenca del Paraguay.
El último registro de Prefectura sobre la altura del río Paraná en el puerto de la capital entrerriana, tomado el jueves por la mañana, indica una altura de 2.43 metros.


























