El endeudamiento de los hogares argentinos vuelve a instalarse este viernes en la agenda política. Diputados nacionales de distintos bloques opositores convocaron a economistas, especialistas universitarios y organizaciones de consumidores para debatir en el Congreso las causas y consecuencias del sobreendeudamiento y analizar posibles respuestas legislativas.
La jornada comenzará a las 11 en la Sala 6 del Anexo A de la Cámara de Diputados y buscará avanzar en un diagnóstico sobre una problemática que se profundizó durante los últimos meses: cada vez más personas recurren al financiamiento mientras aumentan los niveles de irregularidad en el pago de las obligaciones.
El encuentro se realizará, además, apenas un día después de la movilización encabezada por la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos CTA, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (Utep) y otras organizaciones hacia el Ministerio de Economía.
La protesta de este jueves tuvo como eje el endeudamiento de las familias y reclamó al Gobierno nacional medidas de alivio financiero. Las organizaciones sindicales advirtieron que alrededor de 20 millones de argentinos mantienen deudas y que millones presentan atrasos en sus pagos.
Más allá de los números difundidos durante la movilización, las estadísticas oficiales del Banco Central de la República Argentina (Bcra) permiten dimensionar el deterioro que atraviesa el crédito destinado a las familias.
La mora de las familias llegó al 12,8 por ciento
El último Informe sobre Bancos disponible del Bcra, correspondiente a mayo, muestra que el coeficiente de irregularidad de las financiaciones a las familias alcanzó el 12,8 por ciento. Un mes antes se había ubicado en 12,4 por ciento y en marzo era del 11,5 por ciento.
La comparación interanual muestra con mayor claridad la velocidad del deterioro: en marzo de 2026 la irregularidad de las financiaciones a los hogares era 8,3 puntos porcentuales superior a la registrada un año antes.
El fenómeno también aparece con fuerza fuera del sistema bancario tradicional. El informe del Bcra sobre Proveedores No Financieros de Crédito (Pnfc), que comprende entre otros actores a fintech y emisoras no bancarias de tarjetas, reveló que 12,1 millones de personas tenían financiamiento en este segmento en febrero de 2026, un 5 por ciento más que seis meses antes.
El saldo total financiado por estas entidades alcanzó los 13,9 billones de pesos, mientras que la deuda promedio por cliente se ubicó en aproximadamente 1,1 millones de pesos.
Préstamos personales: uno de cada tres pesos presenta irregularidades fuera de los bancos
Uno de los datos más significativos aparece al observar la capacidad de pago. La irregularidad total de las carteras de los proveedores no financieros alcanzó el 26,9 por ciento en febrero, 9,7 puntos porcentuales más que en agosto de 2025.
En los préstamos personales la situación fue todavía más pronunciada: el índice de irregularidad llegó al 34,1 por ciento, mientras que para las tarjetas de crédito se ubicó en 19,4 por ciento. En las fintech, la mora alcanzó el 26,2 por ciento.
El mismo informe muestra además la superposición entre distintas fuentes de financiamiento. Unos 6,9 millones de clientes de proveedores no financieros también mantenían deudas con entidades financieras en febrero. El saldo que este grupo debía al sistema bancario alcanzaba los 36,8 billones de pesos.
Entre estos deudores compartidos, la irregularidad de sus compromisos con el sistema financiero llegó al 16,1 por ciento, 5,2 puntos porcentuales por encima de agosto de 2025.
La extensión del crédito al consumo también queda reflejada en el último Informe de Inclusión Financiera del Banco Central: al cierre de 2025 había 14,8 millones de personas con financiamiento mediante tarjetas de crédito y 11,9 millones con préstamos personales. Estos últimos habían aumentado 22,1 por ciento interanual en cantidad de deudores.
Del reclamo en las calles al Congreso
La discusión parlamentaria se produce así inmediatamente después de la protesta sindical. La movilización de este jueves llegó hasta el Ministerio de Economía para reclamar respuestas ante el aumento de la morosidad y el peso que adquirieron bancos, tarjetas, préstamos y billeteras virtuales en las finanzas de los hogares.
Las centrales sindicales habían acordado la convocatoria una semana antes. En un encuentro realizado en la sede de la CGT, la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma y la Utep resolvieron exigir al Gobierno medidas para aliviar la situación financiera de las familias y advirtieron sobre el crecimiento de las deudas con bancos y plataformas digitales.
Ahora, el tema se trasladará al Congreso. Entre los especialistas convocados para este viernes se encuentran los economistas Cristian Buteler, Guido Zack y Javier Okseniuk; la directora del Centro de Estudios de la Economía Personal y los Pequeños Negocios de la UBA, Carla Kranevitter, y representantes de distintas asociaciones de defensa de consumidores y usuarios.
El objetivo será analizar alternativas que puedan transformarse en iniciativas legislativas destinadas a proteger a consumidores frente al sobreendeudamiento y discutir herramientas para abordar una problemática que ya no se limita al acceso al crédito: los datos muestran que el principal foco de preocupación está pasando a ser la capacidad de las familias para cumplir con las obligaciones asumidas.
El escenario combina así tres elementos: una amplia utilización del crédito para consumo, millones de personas que acumulan financiamiento simultáneamente dentro y fuera del sistema bancario y niveles de morosidad que crecieron con rapidez durante el último año. Una situación que esta semana pasó de las calles al centro del debate político y legislativo.
























