Cuatro bailaoras invocan el duende -ese espíritu que arde en lo jondo, en lo que no se explica- y lo transforman en cuerpo, alma y compás. Expresan las artistas acerca del espectáculo.
Ecos de lo jondo es un viaje flamenco por la emoción que no muere, por la raíz que canta, aunque la arranquen, por la palabra que quema incluso en el silencio.


























