La derrota ante Chacarita significó un duro golpe para Patronato en el momento más delicado de la temporada. El Rojinegro llegó a San Martín con la posibilidad de dar un paso importante hacia la permanencia, pero se fue con las manos vacías y la certeza de que las últimas cuatro fechas de la Primera Nacional serán determinantes para definir su futuro.
El resultado tuvo un impacto directo en la tabla de posiciones de la Zona B. El conjunto paranaense quedó con 34 puntos, mientras que Chacarita, que antes del encuentro tenía 30 unidades, alcanzó las 33 y volvió a acercarse peligrosamente. La diferencia entre ambos se redujo a apenas un punto, cuando restan 12 en disputa.
En ese escenario, cada partido adquiere una dimensión especial. Patronato ya no tiene margen para dejar escapar oportunidades y deberá encontrar respuestas futbolísticas en un cierre que promete ser tan exigente como angustiante. La lucha por la permanencia involucra también a Güemes y Almagro, dos equipos que transitan sus propios caminos hacia el final del campeonato, con compromisos que pueden modificar el panorama de la zona baja.
El sistema de competencia establece que los dos últimos de cada zona perderán la categoría. Por eso, el objetivo inmediato del Santo será sostenerse fuera de los puestos de descenso y evitar que sus perseguidores puedan superarlo en las jornadas que quedan.
Cuatro partidos para definir el futuro
El calendario de Patronato presenta una combinación de encuentros ante rivales directos y compromisos frente a equipos que también tienen objetivos importantes en la recta final.
Por la fecha 33, el conjunto dirigido por Marcelo Fuentes recibirá a Güemes, en un enfrentamiento que puede adquirir características de una verdadera final. El elenco santiagueño llega comprometido en el fondo de la tabla y necesita sumar para mantener sus posibilidades de permanencia. Para el Rojinegro, será una oportunidad inmejorable de recuperar terreno y, al mismo tiempo, impedir que un competidor directo se acerque.
En la jornada siguiente, Patronato deberá visitar a Tristán Suárez. Será un desafío complejo fuera de Paraná, ante un equipo que pelea en los primeros puestos de la zona y busca asegurar su lugar en la definición por el ascenso.
La fecha 35 marcará el regreso al estadio Grella para enfrentar a Agropecuario. El conjunto de Carlos Casares también se encuentra involucrado en la zona baja y será otro adversario frente al cual el Santo tendrá que procurar sumar. El último compromiso de la fase regular será ante Atlético de Rafaela, en condición de visitante, en un encuentro que podría definir la suerte de varios equipos.
Los rivales también juegan su campeonato
La pelea por la permanencia no depende exclusivamente de lo que consiga Patronato. Los resultados de Chacarita, Güemes, Chicago, Agropecuario y Almagro tendrán una incidencia directa en las posibilidades del equipo entrerriano.
Chacarita, revitalizado por el triunfo ante el Santo, tendrá un calendario con varios enfrentamientos ante adversarios de la misma zona. En la fecha 33 visitará a Almagro, en otro cruce de alto voltaje. Después recibirá a Deportivo Maipú, viajará para enfrentar a Temperley y cerrará la fase regular frente a Nueva Chicago.
Güemes, por su parte, atraviesa una situación todavía más comprometida. Con 23 puntos antes de su partido ante Colegiales, el equipo santiagueño necesita una reacción inmediata. Luego de ese compromiso deberá visitar a Patronato, recibir a Almagro, viajar a Mendoza para enfrentar a Deportivo Maipú y cerrar como local ante Temperley.
Almagro, que acumula 38 unidades, también tendrá una agenda exigente. Primero visitará a San Martín de San Juan, luego recibirá a Chacarita, viajará a Santiago del Estero para medirse con Güemes y afrontará sus dos últimos compromisos ante Tristán Suárez, como local, y Agropecuario, fuera de casa.
Los cruces entre estos equipos pueden resultar decisivos. Cada punto que obtengan los rivales directos representará una presión adicional para Patronato, que deberá concentrarse en su propio rendimiento sin perder de vista lo que suceda en las otras canchas.
La calculadora y la obligación de sumar para Patronato
Con 12 puntos por disputar, el Rojinegro todavía depende de sí mismo para evitar el descenso. Sin embargo, la derrota ante Chacarita redujo su margen de seguridad y transformó las últimas cuatro jornadas en una carrera contra el tiempo.
El desafío será recuperar la solidez que le permitió sostenerse fuera de los últimos puestos y encontrar la eficacia necesaria para transformar sus oportunidades en resultados. En esta instancia del campeonato, la diferencia entre un empate y una victoria puede representar mucho más que dos puntos: puede modificar el ánimo de un plantel, alterar las posiciones y cambiar las perspectivas de toda una institución.
Patronato sabe que no puede esperar. El partido ante Güemes aparece como la primera oportunidad para reaccionar, aunque el calendario no concede treguas y cada fecha tendrá su propia exigencia.
La permanencia se definirá en una disputa en la que los números serán tan importantes como el carácter. El Santo deberá afrontar sus cuatro compromisos con la obligación de sumar, mientras aguarda que los resultados de sus adversarios le permitan sostener la categoría.
El desenlace está abierto, pero el margen de error se achicó considerablemente. En Paraná, las últimas jornadas ya se viven como cuatro finales.

























