La posibilidad de reducir el alcance del Monotributo, equiparar su carga fiscal con la del régimen general o incluso recuperar figuras impositivas eliminadas años atrás comenzó a generar inquietud entre asociaciones de monotributistas y especialistas en materia tributaria.

El Monotributo, bajo revisión

El régimen simplificado fue creado para facilitar el cumplimiento fiscal de pequeños contribuyentes, reduciendo costos administrativos y garantizando, al mismo tiempo, acceso a aportes jubilatorios y cobertura de salud.

Sin embargo, los lineamientos que comenzaron a discutirse apuntan a modificar ese esquema.

El FMI recomendó reducir las diferencias entre el Monotributo y el régimen general, argumentando que la brecha actual desalienta el crecimiento de los emprendimientos y genera distorsiones en el sistema tributario.

Aunque el organismo no propone eliminar el régimen, sí impulsa una equiparación de la carga impositiva y previsional que, de concretarse, implicaría mayores costos para quienes hoy tributan bajo el sistema simplificado.

Temor a un «salto» difícil de afrontar

Uno de los principales cuestionamientos es que una modificación de las escalas o un incremento de las obligaciones fiscales podría empujar a miles de pequeños contribuyentes hacia un régimen considerablemente más complejo.

Especialistas advierten que el paso al régimen general no solo implica pagar más impuestos, sino también afrontar mayores exigencias contables, administrativas y financieras.

Desde asociaciones de monotributistas sostienen que muchos trabajadores independientes difícilmente puedan absorber ese incremento de costos sin trasladarlo a los precios o, en el peor de los casos, abandonar la formalidad.

También preocupa el Consejo de Mayo

La incertidumbre no proviene únicamente de las recomendaciones del FMI.

Entre las propuestas elaboradas por el Consejo de Mayo aparece la posibilidad de reducir el Monotributo a las categorías más bajas, limitándolo prácticamente al Monotributo Social y a los contribuyentes de menor facturación.

Además, algunos documentos plantean volver a incorporar la figura del responsable no inscripto en el IVA para determinadas actividades profesionales, un esquema que había desaparecido justamente con la creación del régimen simplificado.

Las provincias también podrían verse afectadas

Los cambios no impactarían únicamente sobre los impuestos nacionales.

Actualmente, la mayoría de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires integran el cobro de Ingresos Brutos a través del Monotributo Unificado administrado por ARCA.

Por eso, una modificación profunda del régimen obligaría también a rediseñar los mecanismos de recaudación provinciales, generando nuevas incertidumbres tanto para los fiscos locales como para los contribuyentes.

Piden preservar un régimen que formalizó a millones

Durante las últimas semanas comenzaron a multiplicarse las voces que reclaman mantener el Monotributo como una herramienta de inclusión tributaria y previsional.

Representantes de asociaciones de pequeños contribuyentes sostienen que el régimen permitió incorporar a millones de trabajadores a la economía formal y advierten que endurecer sus condiciones podría provocar el efecto contrario: un crecimiento de la informalidad.

Mientras tanto, el Gobierno mantiene en reserva el contenido definitivo de la reforma tributaria. Sin un proyecto oficial sobre la mesa, el debate ya comenzó y el futuro del Monotributo aparece como uno de los capítulos más sensibles de una iniciativa que promete abrir una fuerte discusión política y económica en el Congreso.

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