Los usuarios del transporte público del área metropolitana de Paraná comenzaron a verse afectados este lunes por las medidas de fuerza impulsadas por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), en el marco del conflicto salarial que el sindicato mantiene con la representación empresarial del sector.
Desde UTA Entre Ríos confirmaron que se llevan adelante asambleas informativas con retención del servicio en las cabeceras de distintas líneas, una modalidad que provoca interrupciones en la circulación habitual de los colectivos y genera demoras para quienes utilizan diariamente el transporte urbano y metropolitano.
El impacto alcanza a los pasajeros que utilizan los servicios que conectan Paraná con Oro Verde, San Benito y Colonia Avellaneda, localidades que forman parte del área metropolitana y que dependen de una circulación fluida de los colectivos para el traslado cotidiano de trabajadores, estudiantes y vecinos.
Un nuevo capítulo del conflicto salarial con UTA
Las asambleas fueron dispuestas luego de que volviera a fracasar la negociación salarial entre UTA y Fatap. El sindicato rechazó la última propuesta presentada por la representación empresarial y, ante la falta de un acuerdo, resolvió avanzar con medidas en distintos puntos del país.
La discusión salarial mantiene en tensión al sistema de transporte automotor de pasajeros, mientras las partes buscan alcanzar un entendimiento que permita destrabar el conflicto.
En Entre Ríos, las consecuencias de la disputa se trasladaron rápidamente a las calles, con interrupciones que afectan las frecuencias habituales y obligan a los pasajeros a reorganizar sus traslados.
Las denominadas asambleas informativas constituyen una herramienta utilizada por el gremio para comunicar a los trabajadores el estado de las negociaciones y definir los pasos a seguir. Sin embargo, al realizarse durante horarios de prestación del servicio, terminan repercutiendo directamente sobre los usuarios.
En paralelo al desarrollo de las medidas, la empresa ERSA solicitó la intervención de la Secretaría de Transporte de Entre Ríos ante las dificultades que las asambleas están generando en la prestación del servicio.
La empresa planteó que las medidas adoptadas por los trabajadores están provocando inconvenientes en la circulación de los colectivos y afectan la prestación normal del transporte público de pasajeros.
Por ese motivo, ERSA pidió la “urgente e inmediata intervención” del organismo provincial, dentro del ámbito de sus competencias, con el objetivo de garantizar la continuidad de los servicios.


























